ARTE RUPESTRE

La provincia de Castellón cuenta con una concentración de localizaciones de arte rupestre sin par en la cuenca mediterránea.

Las cuevas y abrigos donde se encuentran estas extraordinarias muestras artísticas se integran en lugares con paisajes espectaculares situados desde las sierras litorales hasta la zona montañosa del interior.

Estas  representaciones artísticas constituyen un vívido relato del pasado humano en estas tierras. En su mayor parte se pueden encuadrar dentro del denominado arte rupestre levantino cuyas características técnicas y estilísticas lo hacen único y que en 1998 fue incluido por la Unesco en su lista de Patrimonio Mundial, en año 2015 el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica como Lugar de Excepcional Valor Universal, el máximo escalón al que puede aspirar un bien que ya ha sido declarado previamente Patrimonio de la Humanidad. 

Recientemente además el núcleo de pinturas de la Valltorta-Gasulla ha sido declarado Bien de Interés Cultural.

En la zona de Castellón las escenas de caza o batalla son especialmente abundantes y sorprendentes

El Arte Rupestre Levantino

El arte rupestre levantino muestra una etapa crucial del desarrollo del ser humano mediante pinturas que, por su estilo y temática, son únicas en su género. Las numerosas localizaciones que se distribuyen a lo largo del litoral mediterráneo de la Península terminan por conformar un conjunto de excepcional envergadura, siendo la mayor concentración de arte rupestre de Europa

Tomados como un conjunto se pueden distinguir pequeñas variaciones regionales pero no es fácil. Sí que por ejemplo en la zona de Castellón las escenas de caza o batalla compuestas con humanos son especialmente abundantes y sorprendentes.

Generalmente las pinturas se encuentran en abrigos al aire libre poco profundos en las paredes frontales o los techos. Las figuras suelen tener siluetas simples, esbozadas con líneas en ocasiones extraordinariamente finas y más o menos rellenadas con pigmento. Los colores predominantes son el rojo, negro y, en menor medida, blanco y amarillo.

Lo realmente extraordinario de estas representaciones es su dinamismo, escenas llenas de movimiento con conjuntos humanos y de animales. Estas escenas pueden considerarse como las primeras narraciones de la Prehistoria europea, y nos proporcionan información muy relevante sobre las actividades, costumbres y forma de vida de aquella época: tareas individuales o en grupo, escenas de rastreo, persecución y caza de animales. Confrontaciones entre grupos rivales, recolección, apicultura, etc.

SIAP. Servicio de Investigaciones Arqueológicas y Prehistóricas. Diputación de Castellón siap@dipcas.es | © Los autores
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